Publicado el 10/05/2012 – 22:23 | Por Fernando Chust

Cómo elaborar un buen plan de comunicación en un centro educativo (Fase II: Establecimiento de Metas)

MetasEn el artículo pasado tratamos la primera fase necesaria para elaborar un buen plan de comunicación. Terminamos con un análisis DAFO, donde recogimos nuestras Debilidades y Fortalezas, así como las Amenazas y Oportunidades que nos brinda el Entorno. En este artículo desarrollaremos la segunda fase, que trata sobre los aspectos clave para planificar las acciones a realizar.

Para fijar nuestra estrategia de actuación el siguiente paso consiste en establecer metas u objetivos. Estos deben ser:

  • Claros y concretos: Hay que ponerlos por escrito, y leerlo de nuevo para asegurarnos que se cumplen estos parámetros. Uno de los factores claves del éxito es el establecimiento de metas, pero si éstas son difusa, abstracta o excesivamente amplia, no acertaremos en el camino escogido para lograrla.
  • Pocos: Como dice el refranero español “Quien mucho abarca poco aprieta”. Nunca hay que coger objetivos que superen nuestra capacidad, es mejor coger pocos objetivos y realizarlos que coger muchos y quedarnos a medias con todos.
  • Ambiciosos pero realizables: Habitualmente no superamos nuestras expectativas en el establecimiento de metas, ya que cuando intuimos que vamos a lograrlas solemos desviar los recursos hacia otras áreas, por eso es importante ser ambiciosos, pero los objetivos no pueden ser “un brindis al sol”, deben ser alcanzables.
  • Medibles: Tenemos que medir el avance y las desviaciones para enderezar el rumbo cuanto antes, si fuera necesario. Para que sean medibles es aconsejable que el objetivo sea numérico.
  • Planificadas: Hay que fijar un tiempo para el cumplimiento de las metas, y debe ser el mismo para todas, ya que las englobamos dentro de un plan. Habitualmente en planes estratégicos se trabaja con objetivos a 3 ó 5 años, sin embargo para un plan de comunicación este tiempo resulta excesivo debido a que la tecnología de la información tienen un elevado ritmo de crecimiento (cambio) y una elevada influencia en la comunicación, por ello es habitual trabajar con planes a 2 años.

No sería válido, por ejemplo, un objetivo como “Aumentar la presencia y prestigio del colegio en foros y redes sociales”, si no va acompañado de concreciones numéricas realizables, como “escribir 100 artículos relacionados con la educación llegando a tener un público objetivo superior a las 5.000 personas durante un curso escolar”.

Ya sabemos dónde estamos (DAFO), a dónde queremos ir (METAS), y en cuánto tiempo queremos llegar (PLAZO), pero nos falta el camino y el medio de transporte:  las líneas de acción y los recursos empleados para ejecutarlas. Serán los puntos que explicaremos en la tercera fase.

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